jueves, 3 de abril de 2014

El y Ella

El camino hacia ella con la esperanza de que pudiera decirle lo que tantas noches había ensayado en su cómoda cama, y lo que tanto había practicado frente al espejo de su baño.

Los nervios aumentaban al igual que la emoción, dentro de su cabeza las palabras hechas estaban pero como suele pasar en todos los casos similares a este era de esperarse que esas palabras tan ensayadas se le olvidaran en cuanto estuviera frente a ella.

Era una tarde soleada el sol brillaba mas que cualquier otro día, ella se veía preciosa su lindo cabello lacio color cafe claro resplandecía, sus ojos miel eran espectaculares, sus labios rosados eran perfectos, su nariz un poco ancha pero encantadora, su barbilla delicada y hermosa, sus pestañas y cejas sin defectos, ella era de piel morena aunque no tanto como el color de su cabello era un poco menos, era sin duda alguna la mujer perfecta.

El sudando un poco siguió caminando, estaba bastante arreglado, lucia un un lindo traje de marca y tenia impregnado en la piel aquel perfume caro que su madre le había regalado el día de su cumpleaños. En su mano derecha un lindo ramo de orquídeas y en la otra su celular, cada paso que daba lo acercaba mas y mas a ella su chica ideal la cual se encontraba con sus dos mejores amigas, ellas estaban sentadas justo debajo de ese roble viejo y alto lleno de hojas verdes y amarillas el cual las cubría de los rayos del sol, se encontraban charlando y descansando pues estaban en la escuela ya que era la graduación de ellas tres.

Después de una larga caminata hacía el roble el llego ante ella y con un poco de tartamudeo le hablo y le pidió que si podían charlar en privado a lo que ella acepto y sus dos amigas los dejaron a solas, el entonces le dijo que las orquídeas eran para ella y la felicito por su graduación. Llego el momento le dijo su mente, es hora le susurro el corazón, no importa que pase hazlo le comento su conciencia.

Apenado con las mejillas rosadas y con un poco de sudor en su frente decidió que tenia que hacerlo y fue así, el se obligo a no tartamudear y se olvido de que estaría apenado y entonces prosiguió para decirle tan lindas palabras:

 - Te ves realmente preciosa, sabes hay algo que he estado pensando, mas que un pensamiento son palabras las que he formulado dentro de mi cabeza durante ya mucho tiempo y creo que hoy es el momento en el que esas palabras deben de salir, han pasado ya varios años desde que me di cuenta de lo que siento pero fue tal ves el miedo el que me impidió que te dijera esto tiempo atrás o puede ser fue la amistad que llevo con tu hermano la que no me dejo hacerlo antes, pero hoy puedo y lo haré aun sin saber cual será tu respuesta, lo diré; eres menor que yo en edad pero eso no importa porque me he dado cuenta de que el verdadero amor no se fija en nada, ni en el color de la piel, ni en si son de clase, en nada, es por eso que te digo que te amo y que nunca he podido dejar de amarte, contigo puedo vivir y no solo sobrevivir jamas podré quererte poco mi corazón por ti esta loco, se que tal ves en tu mente alguien mas esta, pero como yo nadie te va amar si tu me das una oportunidad jamas te arrepentirás, de tu presencia no quiero padecer -.

Pasaron varios minutos y el porfin pudo decirle lo que sentía sin tartamudeos, su mente lo felicito, su corazón se alegro y su conciencia sonrío a carcajadas, ambos guardaron silencio y lo único que se escuchaba era el ruido de las aves que volaban en el lindo cielo azul por encima de ellos, ambos se miraron directamente a los ojos el le sonrío y ella le devolvió la sonrisa y entonces empezó a mover sus labios para formular una palabra y llegado el momento ella le respondió a tan hermoso verso y el la escucho así como ella lo escucho a el y su sonrisa se marco mas y su corazón palpito mas y mas rápido cada segundo que pasaba.

Continuara...

Derechos de Autor.
Imaginado & Escrito por: Guillermo Lara Barajas.
Prohibida su copia.

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