martes, 15 de abril de 2014

El y Ella. Parte II

Lo que era una tarde soleada y hermosa empezaba a convertirse en una linda noche llena de estrellas y constelaciones, bajo el gran roble en una de sus ramas gruesas y llenas de hojas colgaba una lampara que a su debido tiempo empezaba a iluminar poco a poco a los dos jóvenes enamorados, era una lampara de diseño extraño y antiguo pero en su interior la tecnologia del día la acompañaba ya que se prendía sola sin la ayuda de nadie y sobre todo era cargada por luz solar, los últimos rayos del sol despedían el cielo que en un principio era azul claro pero ahora era azul fuerte y le daba la bienvenida a la brillante luna que desde un punto de vista parecía de cristal, y ahí justo debajo de la luz que la lampara soltaba se encontraban los dos jóvenes enamorados el sonriente y con las orejas en alto pues ella estaba hablando.

Su corazón palpitaba mas y mas rápido, estaba ansioso y a la ves nervioso, las gotas de sudor que se le formulaban en la frente amenazaban aquel momento que en su mente era romántico, sus ojos la veían y se daba cuenta que ella era realmente la chica que siempre busco, pura pero sobre todo de buen corazón, sonriente, amigable, sincera, no fumaba ni mucho menos consumía alcohol era del tipo de chicas que hoy en día son muy pocas que prefieren quedarse en casa un viernes por la noche leyendo un buen libro o viendo una película en familia. Ella hablaba, sus mejillas estaban mas rosadas de lo normal y no era debido al maquillaje ya que ella no solía usar mucho, a lo lejos sus dos amigas veían la escena la cual tenia parecido a la de las películas de amor, suspiraban y se decían la una a la otra lo afortunada que había sido su amiga en haber encontrado un chico como el, agradable, tierno, romántico, honesto pero al igual que ella de buen corazón, ambas estaban felices por su amiga pero a la ves celosas ya que deseaban encontrar un chico como el.

Desde muy pequeñas formaron sus lazos de amistad, no asistían al mismo colegio ni mucho menos eran vecinas cercanas pero si de la misma colonia, de una u otra forma estas tres pequeñas niñas se encontraron y jamas se dejaron. Las tres eran de la misma edad aunque se llevaban algunos meses entre ellas. La mayor Annabel de cabello rizado y pelirrojo, de piel blanca como la nieve de ojos azules y pecas en las mejillas era la mas alta y sensible de las tres y la que mas parecido a una europea tenia. Meredith la menor de piel bronceada y cabello rubio, y ojos verdes de estatura promedio era muy simpática y alegre y al final la chica la protagonista de esta historia; Arleen alta pero menos que Annabel pero mas que Meredith. 

 Siempre estaban juntas, salían de compras juntas iban al cine juntas incluso muchas noches dormían en la casa de alguna de las tres y contaban historias algunas veces hablaban de chicos guapos y chicas que no les caían bien, pero sobre todo platicaban de maquillaje, libros y ropa, siempre eran ellas tres a pesar de que tenían mas amigas en el colegio no las invitaban a tan secretas reuniones ni a sus salidas. 

Arleen lo miraba fijamente a los ojos, temblorosa se acerco un poco mas a el y con un poco de pena le tomo las manos y entonces decidió que era momento de dejar de hablar de cosas sin importancia y sin importarle el clima, la hora o incluso la reacción de el, comenzó a decir la respuesta a lo que el minutos antes había dicho.

Continuara...

Derechos de Autor.
Imaginado & Escrito por: Guillermo Lara Barajas.
Prohibida su copia.

1 comentario:

  1. Está genial! Me encanta como transmites y tal cual,describes lo que está pasando en el momento.

    ResponderEliminar